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sábado, 25 de febrero de 2017

Película Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte Parte 2, de David Yates



El final de Harry Potter llegó, y lo hizo a lo grande, con más de dos horas de duración. Tenían tiempo de sobra para recrear ese final épico y tan esperado de manera correcta, y la película cumple. Nos regala un fantástico robo en Gringotts y una sobrecogedora batalla de Hogwarts, emocionante por momentos, pero sin llegar a ser redonda. En mi opinión, hay ciertos aspectos y algunos momentos en ciertas escenas que hacen que la cinta pierda la solemnidad que se estaba ganando, y que casi dan al traste con la película global. Sin embargo, quedan  parcialmente eclipsados por la epicidad del final, aunque no todos. Aún así, y aunque la peli cumpla las expectativas, en mi opinión aún podría haber sido mejor, pues algunas escenas no terminan de dar la talla.


SPOILERS

La primera vez que vi Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 2 en el cine no me entusiasmó nada. Teniendo el libro tan reciente y fresco, esperaba un final perfecto, mis expectativas eran altísimas y la peli no consiguió cumplirlas del todo. Me faltó esa emoción y alma que sí me transmitió el libro. Sin embargo, tras varios revisionados cada vez me gusta más, y ahora sí que veo que transmite emoción. El problema es que hay algunos momentos de la película que creo que están fuera de lugar y que, por lo menos a mí, me sacaron de la película en su momento, especialmente ciertas cosas del duelo final entre Harry y Voldemort.

La peli empieza justo donde acabó la Parte 1, recordándonos que lo dejamos en el momento en el que Voldemort consigue la Varita de Sauco, y dándonos una imagen de Snape en Hogwarts, detalle importante. El inicio es clavado al libro, tanto la conversación con Ollivander como con Griphook, y pasamos a la escena del robo en Gringotts, que está recreada de manera magistral, desde la falsa Bellatrix Lestrange (un aplauso para la actriz por esta interpretación) pasando por el robo del Horrocrux en la cámara, una escena agobiante, hasta la locura de huida en el dragón, destrozándolo todo de paso. Sólo podemos pensar lo mismo que Ron: alucinante, absolutamente alucinante. Una pasada.


  Me encanta que no se haya cambiado nada del escenario de Gringotts de la primera peli, pues refuerza la nostalgia que sentimos todos, y que nos hayan mostrado el vertiginoso paseo en los carros para llegar a las cámaras, que no se terminaba de mostrar del todo bien en “La Piedra Filosofal”.  Por otra parte, y ante la escasez de explicaciones por parte de la sexta película, “El Misterio del Príncipe”, aquí se han tenido que inventar una explicación de cómo Harry sabe qué objeto es el Horrocrux. Según la peli, Harry, de alguna manera, siente a los demás Horrocruxes (pues como sabemos más tarde él mismo es uno de ellos), por eso sabe que en la cámara de los Lestrange es la Copa de Hufflepuff, al igual que pasará más adelante para encontrar la diadema de Ravenclaw en la Sala de los Menesteres. Y la verdad es que la explicación tiene su lógica aunque no aparezca nada de esto en el libro, y me parece convincente para no dejar esas lagunas en la película. Por otra parte, la idea de escapar a lomos del dragón en el libro es de Harry, mientras que en la peli es de Hermione, y me hubiera gustado que hubiera sido de Harry también aquí para mostrar esa determinación final e inflexible del protagonista. A pesar de todo, grandísima escena.

Estupendo también cómo Voldemort se entera de que Harry va detrás de sus Horrocruxes y su incredulidad, aunque me habría gustado que en los flashbacks se hubieran mostrado los lugares donde estaban escondidos, como la cueva, y no sólo el emblema de las casas de Hogwarts de los dos últimos. Y más o menos se deja entrever el enfado de Voldemort ante ello, aunque en el libro este momento era aún más duro, pues mataba a todos los que había en ese momento en la habitación cuando le daban la noticia de que faltaba la copa de Hufflepuff.

Tras esto nos vamos a Hogsmeade, conocemos a Aberforth Dumbledore y descubrimos que fue él el que les ayudó desde el espejo, enviándoles a Dobby. Además, se nos da un poco más de información sobre el pasado de Dumbledore, aunque sigue sin dársele la misma importancia que se le da en el libro. No se dice nada de cómo murió Ariana, ni de la relación de Dumbledore con Grindelwald, ni de su obsesión con las Reliquias de la Muerte, y esto es un punto negativo para la adaptación. Otra cosa que me llama la atención es que en el libro nadie sabe que buscan Horrocruxes, y Harry es extremadamente reacio a contarlo, mientras que aquí se lo suelta a Aberforth a las primeras de cambio.

Llega Neville y me encanta lo demacrado que se le ve, dando a entender cómo ha estado luchando durante todo el año, y nos cuenta cómo ha cambiado Hogwarts este último año. Llegamos a la Sala de los Menesteres y nos encontramos a un montón de alumnos acampando allí, ven a Harry y empiezan a aplaudir, con el tema principal de Harry Potter de fondo, y el momento no puede ser más épico. Maravilloso.


A partir de aquí la película se distancia del libro, y los acontecimientos transcurren de diferente manera en ambos formatos. Sin embargo, por lo menos los momentos previos a la batalla creo  que están muy bien adaptados. En el libro recordemos que Harry va con Luna a la torre de Ravenclaw, allí van también los profesores mortífagos, McGonagall descubre que Harry ha regresado y pelea con Snape en el pasillo. Sin embargo, me gusta hasta más la versión de la peli.

Está muy bien que nos muestren lo duro que es Hogwarts ahora, aunque eso de que los alumnos marchen en formación me parece excesivo. Una vez en el Gran Comedor, hay que destacar por encima de todo cómo Harry se descubre y cómo McGonagall se pone delante de él dispuesta a defenderlo, así como su pelea con Snape, la huida de éste y el grito de la profesora “¡Cobarde!”. Me emociona también que la profesora le diga que se alegra de verle, y Harry le responda de la misma manera. Pero la batalla va a comenzar, y Hogwarts se prepara.

Los alumnos corren por todos lados, y McGonagall se ocupa de dirigir la defensa del castillo. Me encanta que le diga a Neville que vuelen el puente (“¿Volarlo? ¿Boom? ¡Booom!”), y que sea Seamus el que se encargue de ello. No olvidemos que durante todas las pelis siempre se ha mostrado a Seamus explotando cosas, y me parece fantástico que se recuerde ahora de esta manera. Entonces Hogwarts se prepara para la batalla de una manera magnífica: las estatuas saltando de sus sitios cobrando vida para defender el castillo, los profesores y miembros de la Orden creando el escudo mágico, con ese sensacional tema de “Battle of Hogwarts” de fondo, muy emocionante. Sin embargo, aquí está el primer momento que para mí sobra, cuando la profesora McGonagall, tras ordenar a las estatuas que defiendan Hogwarts, dice “qué ganas tenía de usar ese conjuro”. Esas últimas palabras, en mi opinión, están de más en un momento tan solemne y épico al que no pega nada un toque cómico. También se omite la evacuación de los alumnos más jóvenes.



Seguidamente Harry habla con el fantasma de Helena Ravenclaw, la Dama Gris, y por fin descubre qué es el Horrocrux que queda. Al mismo tiempo empieza el ataque a Hogwarts, y la batalla comienza.  

La segunda cosa que me parece fuera de lugar en un momento como éste es la conversación entre Kingsley y Lupin. “Es la calidad de las convicciones y no el número de seguidores lo que determina el éxito. ¿Quién dijo eso? Yo”. A ver, la cita en sí no está mal, pero la segunda parte de la conversación es ridícula. Entretanto, Ron y Hermione van a la Cámara Secreta, y agradezco enormemente que nos muestren otra vez la puerta a la Cámara y su interior sin cambiarla en absoluto, lo que nos hace rememorar la segunda película y nos llena de nuevo de nostalgia. Eso sí, no es posible que la serpiente aparezca ya como un esqueleto si sólo han pasado cinco años desde entonces, y me hubiera gustado que apareciera el cadáver completo del monstruo. Por desgracia, se introduce aquí el beso de Ron y Hermione, y el resultado no podría haber sido peor. Recordemos que en el libro se besan prácticamente en mitad de la pelea, y Harry les dice “¿Os parece que es el momento más oportuno? ¡Eh! ¡Que estamos en guerra!”, y lamento que este beso no haya sido más fiel al libro, pues en la película pierde muchísimo. Por otro lado es genial cómo muestran imágenes de Harry y Voldemort cuando se destruye el Horrocrux, mostrando la esperanza de uno y el miedo del otro.

La batalla continúa. El campo de quidditch arde en llamas, las defensas caen y los mortífagos comienzan a entrar en el castillo. Tiene lugar entonces una sucesión de escenas de lucha magistrales, en la que se nos muestra a los gigantes siendo atrapados por las plantas de los invernaderos de Herbología, las estatuas luchando, hechizos volando por todas partes, y la locura se desata. Me encanta ese fugaz beso entre Ginny y Harry, y cómo Ginny le dice “Lo sé”, y Harry asiente. Es la escena que más representa a ambos y su relación en todas las películas. Ahora bien, todo esto está genial, pero ocurre demasiado rápido. Cómo me hubiera gustado ver un poco más de desarrollo en esta parte de la lucha, que hubiera aparecido Grawp, el hermanastro de Hagrid, luchando contra los otros gigantes, y ver más elementos de Hogwarts en la batalla. En el libro aparecían Neville y Sprout lanzando mandrágoras a los mortífagos, un montón de pupitres encantados que se unían a la lucha dirigidos por la profesora McGonagall mientras les gritaba “¡A la carga!”, y también la profesora Trelawney tirando sus bolas de cristal a los mortífagos en la cabeza. Se echa un poco de menos ver en la película todos estos personajes y elementos de Hogwarts que la autora aprovecha en la batalla.

La escena en la Sala de Menesteres y la pelea entre Harry, Ron y Hermione y Draco, Crabbe y Goyle es fabulosa. Se sigue representando cómo la situación supera a Draco, ya no es el fanfarrón de antes, tiene miedo. Genial cómo se incendia la sala, cómo los salvan montados en las escobas voladoras, destruyen el Horrocrux y se cierran las puertas de la Sala.


 De camino a buscar a Voldemort tenemos la segunda secuencia de escenas de la batalla, y ahora sí, salen las arañas gigantes familia de Aragog. Sin embargo, aparecen poquísimo y no se ve bien que los mortífagos las usan como arma. Sigue faltando ese desarrollo en la lucha que he mencionado antes, esta batalla necesita más minutos en pantalla (y tiempo para ello no les faltaba). También empiezan a aparecer las primeras víctimas. Magnífico, eso sí, el patronus de Aberforth ahuyentando a todos los dementores.

La muerte de Snape no se suaviza, y la escena resulta muy dura, al igual que en el libro, y además ocurre de la misma manera, Snape muriendo mirando los ojos de Harry… los ojos de Lily. Sólo lamento que esto no tenga lugar en la Casa de los Gritos y haber rescatado otro escenario, pues no sé muy bien en qué lugar ocurre en la película.

La batalla da un respiro, y es hora de llorar a las víctimas. Éste momento es especialmente doloroso en el libro, con las muertes de Fred, Lupin y Tonks entre otros, y la película sólo se le acerca (atención al detalle de que se muestre a Percy con todos los Weasley). Eso de que Harry se quede parado observando sus cadáveres no me resulta suficiente ni transmite bien el dolor del personaje.

Pero vamos al gran momento de la peli, los recuerdos de Snape. La escena en su conjunto es casi perfecta. Ahí tenemos a Snape y Lily de niños, y también a Petunia. Precioso cómo se muestra la amistad entre ellos, cómo iban juntos en Hogwarts, aunque me habría encantado ver también cómo se distanciaron. Falta la escena en la que Lily quiere defender a Snape y éste la llama sangre sucia, así como su posterior arrepentimiento y sus disculpas, que Lily no acepta. Y ya que estamos, podrían haber puesto a una niña que al menos tuviera los ojos azules como los de Daniel Radcliffe. Pero por lo demás, es sublime. Los flashbacks de la primera película me emocionan, incluyendo la primera vez que Snape mira a Harry a los ojos, así como todas las conversaciones con Dumbledore, demostrando que Snape siempre le fue fiel, o el momento en el que entra en la casa de los Potter después de que Voldemort los matara y cómo solloza con el cadáver de Lily en brazos. Desgarrador.


 La última conversación entre Ron y Hermione y Harry antes de que éste se entregue no está mal, aunque en el libro no tiene lugar, pero ya que se incluye habría estado bien que se hubiera despedido mejor de Ron, y también me falta la parte en la que Harry le dice a Neville que hay que matar a la serpiente. Ya en el bosque tenemos la parte de la snitch y la piedra de la resurrección, que deja caer, se entrega, Voldemort lo mata… y aparecemos en ese capítulo tan extraño del libro, perfectamente llevado a la pantalla. Sin embargo, a esta escena le falta mucha más explicación, más conversación entre Harry y Dumbledore. Es el capítulo más esclarecedor de todo el libro y de la saga, y en la peli aparece demasiado resumido. No explican nada sobre el pasado de Dumbledore, pero es que tampoco dan explicación a por qué Harry sobrevive. Mucha gente que no se ha leído los libros cree que Harry no muere debido a la piedra de la resurrección, y que crean esto es una pena, porque no es el verdadero motivo, que es que Voldemort tiene sangre de Harry en él, pues tomó su sangre en “El Cáliz de Fuego” cuando resurgió con un nuevo cuerpo, y debido al sacrificio de Lily esto ancla a Harry a Voldemort, y por tanto a la vida. Uno de ellos no puede morir mientras el otro siga con vida, como decía la profecía. Los no lectores no llegan a atisbar ni por un momento nada de esto, y es indignante, pues se tenía tiempo de sobra para explicarlo. Tampoco hay explicación de por qué la varita de Harry actuó sola la noche que se fue de Privet Drive, ni que Harry es descendiente de Peverell, uno de los hermanos de la fábula de las Reliquias de  la Muerte, ni que él es digno de tenerlas las tres ni por qué motivo… falta mucho, mucho por explicar.

Pasamos entonces a la parte en la que Harry se hace el muerto, y aquí es donde le pierdo todo el respeto a Voldemort con esa risa que le ponen en el doblaje en castellano. El discurso de Neville es de lo más épico, desembocando de nuevo en ambiente de guerra. Harry salta de los brazos de Hagrid y se reanuda la batalla, pero en esta ocasión creo que se alarga demasiado, y desearía que esta parte sí hubiera sucedido tal y como se narra en el libro, aunque la escena de Ron y Hermione intentando matar a Nagini está bien, así como Neville acabando con ella con la espada de Gryffindor, con la que dan ganas de levantarse y aplaudir (¡bravo, Neville!), y también Molly venciendo a Bellatrix y cómo huyen los Malfoy. 


 Sin embargo, la lucha personal entre Harry y Voldemort se alarga de más. Primero pelean en los pasillos de Hogwarts, donde Voldemort por lo visto se olvida por un momento de que es mago y se pone a pegarle tortas y guantazos a Harry (ridículo),  luego acaban en lo alto de una torre en la que Harry le echa los brazos al cuello a Voldemort (¿?) y ambos caen, para acabar en la entrada del colegio arrastrándose en busca de sus varitas. Ay ay, no, no mola nada. Esta parte es horrible. Si por mí fuera, quitaría toda esta parte de la película y habría empleado ese tiempo en alargar las escenas de la parte inicial de la batalla, en incluir a los centauros en la lucha, disparando flechas a los mortífagos y en la conversación de Harry y Dumbledore. Me habría encantado ver también a los elfos domésticos de las cocinas luchando con cuchillos y sartenes, dirigidos por Kreacher, aunque entiendo que esto no es posible pues nunca en las pelis han aparecido los elfos que trabajan en Hogwarts.  Además, pondría la batalla final entre Harry y Voldemort rodeados de todo el mundo, como ocurre en el libro, y la conversación que tienen ambos, en la que Harry limpia el nombre de Snape delante de todos, explica a Voldemort cómo ha podido sobrevivir a su maldición, le dice que ha visto en qué se convertirá y le pide se arrepienta. Me falta todo esto en la película, así como el apoteósico aplauso final de todos los presentes cuando finalmente Harry acaba con él desarmándolo, atrapando la varita de su enemigo, que muere por el rebote de su propia maldición. En la peli, en cambio, sólo nos ofrecen el enfrentamiento, y queda mucho más soso. A todo esto me refiero cuando digo que la película no está mal, es épica y cumple las expectativas, pero no es ni muchísimo menos redonda.


 Por último, tenemos esa escena final en la que Harry rompe la Varita de Sauco, cosa que no me parece mal y cuadra muy bien con el personaje, aunque no ocurra en el libro así.

Finalmente, y por muchas críticas que haya recibido la escena de los diecinueve años después, tenía que estar incluida sí o sí. Puede que las caracterizaciones dejen bastante que desear, es verdad, pero lo importante de esta escena, que es el sentimiento y la nostalgia de a ver a los hijos de los protagonistas partir hacia Hogwarts desde el andén nueve y tres cuartos, está perfectamente conseguido, con “Leaving Hogwarts” de fondo, ese precioso tema rescatado de la primera película, que termina a lo grande e invadiéndonos de una profunda emoción.


Con respecto a las interpretaciones, creo que todos los actores están que se salen, pero tengo que destacar al trío principal, pues tanto en la película anterior como en ésta lo dan todo, especialmente el protagonista. Daniel Radcliffe es Harry, no hay discusión posible y veo continuamente al Harry del libro en él. Sabe transmitir perfectamente todo lo que pasa por la cabeza del protagonista y sus sentimientos, aunque a veces pueda no parecerlo, pero es que realmente el Harry del libro es así. La banda sonora, como siempre magistral, sabe qué temas rescatar y los nuevos son lo suficientemente buenos.

Esta película me despierta sentimientos encontrados, pues mientras que en algunos momentos supera al libro, en otros no da la talla. No está mal, pero no es todo lo perfecta que debería haber sido. Aún así, digno final de la saga, esta vez de forma definitiva, una saga que nos ha acompañado durante tantos años y que tanto nos ha emocionado.


VALORACIÓN DE LA ADAPTACIÓN: 7,8/10



6 comentarios

  1. Hola !
    Yo crecí viendo las pelis de Harry potter asi que cuando vi esta estaba muy emocionada. No he leído los libros, ni nada así que no se mucho de que cosas cambian y que no, pero si fue una peli que disfrute mucho :)

    Abrazos !

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    Respuestas
    1. Si no se ha leído el libro la película está muy bien, pero creo que podría haber estado aún mejor. Aún así se disfruta.
      ¡Un abrazo y gracias por pasar! :)

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  2. Hola!
    Tengo cierta admiración ante los grandes análisis que haces, la verdad
    ¡Enhorabuena una vez más por dejarme con la boca abierta!

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    Respuestas
    1. Una vez más, muchísimas gracias por tus palabras y por hacérmelo saber :)
      ¡Un gran abrazo! ^^

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  3. Hola soy Ainhoa del blog “Noa en el baúl de los sueños”, acabo de unirme a la iniciativa de Seamos Seguidores, ya te sigo te dejo mi blog.
    Gracias, un beso
    http://ainhoasabateblogger.blogspot.com/2017/02/iniciativa-seamos-seguidores.html

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- Oye, Todd, esta persona ha leído la entrada y no ha publicado ningún comentario.
- Espera un poco, Tedd. Dale tiempo para que pueda escribirlo.
- No escribe nada, Todd. Que le haya gustado y no nos lo diga me pone de mal humor.
- Tranquilízate, Tedd. No es bueno para tu salud que te estreses.

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